16/07/2020 - Edición Nº589

Policiales | 10 jun 2020

POLICIALES

La salvó el perro: Llamó a la Policía más de 40 veces y nunca fueron

El delincuente se hizo pasar por un empelado municipal que estaba herido. Afuera lo esperaba un cómplice. La mujer se defendió con un cuchillo y su perro.


Por:
CAÑUELAS AL DÍA

Al mediodía de hoy, un hombre se acercó hasta la tranquera del Centro de día Welcome, ubicado en Ruta 3, km 63.500. 
 

Con una renguera a la vista y un discurso de que era empleado municipal, la dueña de casa salió a recibirlo. El hombre describía que a la altura de Guayacán (500mts), lo habían golpeado y que necesitaba un teléfono para pedir ayuda. 
 

Liliana, la dueña de casa, comenzó a llamar a la policía. Nadie fue a asistirla. La Policía no hizo caso a su llamado de auxilio para un posible empleado herido, ni tampoco para una mujer que estaba sola en su casa con un extraño que podría estar haciéndole el tan conocido “cuento del tío”, para luego asaltarla. 
 
La mujer, confiando hasta ahí en el hombre “herido”, se ofreció a prestarle un teléfono. Fue allí donde el hombre ingresó y desde el aparato fijo llamó a quien hacía de cómplice afuera. 
 
Al notar que un auto en el exterior merodeaba la casa sin bajar a rescatar a su “amigo”, empezaron las primeras sospechas. Segundos después, un descuido del delincuente dejó ver el arma en su cintura y allí se confirmaron todas las sospechas. El hombre no estaba pidiendo ayuda, sino que estaba decidido a robar. 
 

Pero dos detalles la salvaron. A falta de la rápida acción policial, la mujer nunca se despegó de la cuchilla con la que estaba cocinando. Siempre en su mano en una posición de marcar territorio y hasta ahí sin necesidad de amenazarlo. El segundo su perro.  
 
Un enorme Dogo de Burdeos estaba echado a su lado. Al darse cuenta la intención del “falso empleado” le dijo: “Tenga mucho cuidado, porque este perro donde usted se acerque a mí, lo deshace”. 
 
Luego le explicó atras de su casa vivía un comisario y que los podía ayudar. Así lo fue llevando nuevamente hacia la ruta, donde rápidamente lo levantó su cómplice y huyeron. 
 
El primer patrullero llegó 40 minutos después del primer llamado. A esa altura, los delincuentes podrían estar tan lejos como hubieran querido y hasta probablemente atacando a otra víctima. La mujer llamó a la Comisaría 1era, Guardia Urbana y hasta la Policía Caminera, nadie la ayudó. 

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