Pasadas las 14hs del sábado, el Obispo Gabriel Barba, el Párroco Walter Bejarano, el Padre Ulises de la parroquia de Uribelarrea, acompañaron junto a la comunidad católica de Cañuelas, a la imagen de la Virgen del Carmen que como todos los años salió del templo en el tradicional festejo en honor a su día santo.
Una vez más fueron los bomberos voluntarios de nuestra ciudad quienes conmovieron a todos cargando una enorme figura y apostados al pie mientras se celebraba la misa en medio de un tarde helada.
La peregrinación pasó por el Hogar de Ancianos san José y allí se detuvo el obispo a saludar a los que estaba en la galería interior. Algunos de los abuelos quisieron acercarse a saludar a la virgen, la imagen fue emocionante.
Luego pasaron por el Jardín Sagrada familia. Allí se unieron otro grupo de caminantes que acompaño el resto de la procesión hasta finalizar en las puertas del templo. Durante la caminata hubo, palmas, canciones, aplausos y por supuesto momentos de oración en conjunto. En varios trayectos cayeron gotas heladas. Nada detuvo la marcha.
Al llegar al atrio de la Parroquia que lleva su nombre, la imagen de la virgen Del Carmen fue colocada en un altar de madera hasta finalizar la ceremonia.
Como todos los año la imagen se retira al finalizar la celebración de la misa, esta vez se demoró unos minutos más porque la organización mezcló actos protocolares municipales con los religiosos. Por lo que a la hora que la imagen ingresó al templo y los pañuelos agitaban al grito de “viva la virgen del Carmen”, parte del público ya se había dispersado. Estaban presentes, la Intendente interina Marisa Fassi y su marido, el diputado Gustavo Arrieta. Además algunos pocos miembros del Gabinete municipal. Se entregaron reconocimientos a los miembros de los cetros tradicionalistas y a merenderos. Esto demoró un poco el ingreso de la virgen.
Ya con la imagen nuevamente en el interior del templo, se dio por finalizada la ceremonia. Afuera se vendían pastelitos y chocolates que ayudaron a combatir el frio.