Por: CAÑUELAS AL DÍA
Desde el miércoles 1 de julio se hizo efectiva la transferencia de 1.871 kilómetros de rutas nacionales y autopistas al sector privado.
La medida forma parte del plan del Gobierno para reorganizar la red vial bajo el esquema de concesiones previsto en la Ley Bases.
El ministro de Economía, Luis Caputo, firmó los contratos de la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones (RFC), concretando el traspaso de corredores que hasta ahora eran administrados por Corredores Viales S.A.
“Seguimos avanzando con la Red Federal de Concesiones mediante inversión 100% privada”, escribió el funcionario en la red social X.
Los tramos involucrados son dos: el Tramo Pampa, que corresponde a la Ruta Nacional 5, y el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur, que incluye la Ruta Nacional 3, la Ruta Nacional 205, la Ruta Nacional 226 y las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery.
El ministro describió que se trata de corredores “estratégicos para la producción, la logística y el comercio en Buenos Aires y La Pampa” y cerró su publicación diciendo: “Más inversión privada, más eficiencia y mejores rutas para los argentinos”.
La resolución definió que el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur quedó en manos del consorcio integrado por Concret Nor SA, Marcalba SA, Pose SA y Coarco SA, que presentó una oferta de 997 pesos sin IVA para la tarifa de peaje. En cuanto al Tramo Pampa, fue adjudicado a Construcciones Electromecánicas del Oeste SA, con una propuesta de 2.355,37 pesos sin IVA para el mismo concepto.