13/11/2019 - Edición Nº343

Policiales | 20 mar 2019

Caso Bianca: La denuncia que podría haber evitado la tragedia

Elías Arrieta, es hijo del Intendente y médico en el Hospital local. Atendió a la niña meses antes de su muerte con varios golpes en su cuerpo, llamó a la policía pero llegaron tarde y los padres lograron escaparse con la niña. En la comisaría de la Mujer no le pudieron tomar la denuncia porque no tenían computadora.


Hace veinte días, una niña fallecía en el Hospital de Cañuelas. Ella era Bianca que con apenas cuatro años ya conocía lo que era el maltrato y el horror en manos de su propia familia.
 
La autopsia reveló que la menor sufrió un derrame cerebral por un fuerte golpe en la cabeza mientras comía. Pero como si este maltrato fuera poco, Bianca era víctima de los abusos. Al momento de la resucitación, el médico de Guardia del Hospital Marzetti notó que la niña tenía golpes y marcas compatibles con un abuso sexual. 
 
Al momento de su muerte, la madre de Bianca y su padrastro quedaron detenidos. Pero este no era la primera vez que la niña llegaba al Hospital. Dos meses antes, su madre también llevó a la niña a una guardia y en ese momento fue atendida por el Dr. Elías Arrieta, el hijo del Intendente que trabaja desde hace varios años en el Hospital.
 
Arrieta manifestó a "Cañuelas al día" que si bien no es la primera vez que le tocaba ver casos de agresión, en esa oportunidad los sistemas para asistir a las victimas fallaron.
 
Ese día de diciembre, Bianca tenía rasguños en sus brazos y golpes que no eran compatibles con la descripción de la madre. Supuestamente la nena estaba jugando con una primita cuando se calló y se golpeó, pero el Dr. Arrieta notó hematomas que tenían mucho más tiempo en el cuerpito indefenso de Bianca.
 
Arrieta recordó que revisó a Bianca, tomó sus datos y se dirigió hasta el sector administrativo de la Guardia para pedir que llamen a la Policía. Intentó que la madre de Bianca y el hombre que la acompañaba no sospecharan e intentó “estirar” el tiempo hablando de una posible derivación para una mejor revisión de la niña. 
 
Al notar que la Policía tardaba tanto, él fue nuevamente a la recepción y fue en ese momento que la madre y su acompañante escaparon junto a Bianca. Arrieta intentó seguirlos, pero ellos lograron escapar.
 
Arrieta explicó que dio aviso al Servicio local de la niñez de Cañuelas (*), pero que le dijeron que era necesaria de denuncia en la Comisaría de la Mujer y la familia. Fue recién cuando terminó su guardia que pudo acercarse a las dependencia ubicada en calle Libertad 1263. 
 
En el lugar solo le tomaron algunos datos y hasta su teléfono para volverse a comunicar con él. Ese día no se podían hacer denuncias porque no tenían la computadora para poder tomársela, le aseguraron y Arrieta se retiró esperando el llamado. 
 
Ese día de diciembre, Bianca perdió una oportunidad más de ser salvada. Pese a caer en manos de quien notó sus golpes y vio que al menos esa nena era víctima de los golpes de algún adulto, los organismos estatales no estuvieron a la altura para poder ayudar a la menor.
 
Con tan solo cuatro años, Bianca no tenía forma de pedir ayuda. Ella solo dependía de que el Estado la proteja con las herramientas que tiene para hacerlo. La Comisaría de la mujer y el Servicio de la niñez de Cañuelas no actuaron a tiempo para poder ayudar a Bianca. La Justicia tampoco llegó a tiempo para dar lugar al pedido del padre de Bianca que reclamaba su custodia. Todos miraron a Bianca cuando su rostro apareció en los medios, pero ya era tarde porque Bianca ya estaba muerta.
 

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